Nos vamos en la 4×4 del Last Beach Resort con nuestras amigas checas a la otra punta de la isla. Comemos unas enchiladas, nos despedimos y nos tomamos un ferry a Koh Phi Phi (o Phi Phi Islands). Al llegar notamos cierto alboroto en la isla… se estaba incendiando una discoteca. Nosotros preocupados por conseguir alojamiento, empezamos a preguntar en una mini oficina de turismo que hay en el puerto. Los precios eran de casi el doble que cualquier otro alojamiento de los que habíamos estado, y encima, todos estaban completos.

Disco on fire
En Koh Lanta la danesa insoportable nos había comentado que ella había estado en otra parte de la isla, menos turistica y mucho más alejada, tan alejada que solo se podía llegar en lancha o después de una hora de caminata, cruzando la isla entre los cerros. Explicamos esto a los de la oficina de turismo pero no tenían idea de lo que le hablábamos. Misteriosamente aparece la danesa de la nada, les da un folleto del lugar, llaman por teléfono, nos dicen que tienen disponibilidad, reservamos y nos tomamos una lancha al lugar. Regía un ambiente mucho más relajado que en la parte principal de la isla, y la gente que se alojaba ahí tenía toda la pinta de estar hace por lo menos 2 meses. Era una especie de “Last Beach Resort” pero en Phi Phi. La modalidad era la misma: te olvidabas de la plata, consumís lo que querés y el ultimo día pagas. Únicamente les quedaba libre una habitación con cama matrimonial, pero por la situación en la que estábamos no nos hicimos drama. Costaba 700 baht la habitación y estaba en el risco de una montaña entre los árboles.

Maya Bay
Koh Phi Phi son 2 islas: una donde estábamos nosotros y otra deshabitada por ley. Sin lugar a dudas, paisajísticamente son de las mejores islas de Tailandia, pero lamentablemente el turismo las arruinó. Hay demasiada gente, esta todo escrito en ingles… en otras palabras… se occidentalizó.
A la otra isla únicamente se puede ir por el día. Nos comentaban en el alojamiento que llegan hordas de gente de varias islas cada día alrededor de las 9 de la mañana, y nos ofrecen salir en lancha a las 7.30 del otro día para evitarlos. Aceptamos, alquilamos unos snorkels y nos vamos. La isla es impresionante… El primer lugar que vamos es Maya Bay, la playa donde se filmó la película “La playa” con Di Caprio. Afortunadamente había muy poca gente así que nos quedamos un rato en el mar completamente transparente rodeado por rocas inmensas, y apenas empiezan a llegar los catamaranes con miles de personas nos subimos a la lancha y bordeamos la isla. Terminamos en un lugar paradisíaco, donde el agua era verde y estaba completamente cercado por montañas. Nos sumergimos para hacer snorkel y descubrimos otro mundo: el mundo de “Buscando a Nemo”. Al ser poco profundo, los colores de los corales y los peces se veían increiblemente fuertes, la visibilidad era perfecta… efectivamente lo era por la prohibición de construir y habitar en la isla.

Haciendo snorkel
A la vuelta nos quedamos en el centro, pasamos por la discoteca incendiada donde muchos turistas ayudaban a remover los escombros y vamos a uno de los tantos bares en la playa. Cuando queremos volver, los tipos de la lancha nos dicen que por ser de noche cobran el triple. No aceptamos de ninguna manera y decidimos pasar la noche en cualquier lado hasta que se haga de día y poder cruzar la isla a pie. A las 3am cerró el último bar así que nos colamos en un hotel y nos tiramos a dormir en la reposera. La caminata al otro lado de la isla la recomiendo por más que se alojen en el centro, especialmente a las 6 de la mañana cuando no hay absolutamente nadie. Llegamos a las 7.30, dormimos 1 hora, pagamos y nos vamos en ferry a Phuket, la “isla de las putas”, pero eso será contado en el siguente post.

Cartel promocionando fiesta a beneficio del lugar incendiado
Panorámica de Phi Phi desde el medio de la isla, camino de vuelta a nuestro alojamiento. Al fondo a la izquierda se ve la isla no habitada.







Llegando a Phra Nang. 












